Detalles

Biblia, Escuela Sabática
2 años atrás

Mira más en http://www.adventistas.org/es/escuelasabatica/blog/

Lección 8: La misión de Jesús 2º Trim/2015 – Escuela Sabática
Motivación:
Conocemos la parábola de Lucas 15:11-32 como la parábola del hijo pródigo. Pero Jesús usa la figura de dos hijos. Ambos querían acercarse a Dios, pero ambas maneras estaban equivocadas. Los primeros tres versículos del capítulo nos cuentan que había dos grupos de personas que rodeaban a Jesús:
1.    Los cobradores de impuestos, pecadores, que estaban representados por el hermano menor.
2.    Los fariseos y líderes religiosos, que estaban representados por el hermano mayor.
Lo que impactó y asustó tanto a los oyentes originales fue:
Aquí está el hijo “bueno” entre comillas, y también el hijo malcriado. Jesús dijo que ambos estaban perdidos. Y realmente ambos no querían entrar en la fiesta. El padre tuvo que salir para traerlos adentro. Ambos hijos son hijos pródigos.

Foco: Comprender que la misión de Jesús es buscar y salvar al perdido. Y eso es el resultado del amor y de la gracia de Dios.

Comprensión:
I.    Los hijos perdidos
Pregunta 1: El hermano menor. ¿Por qué el hermano menor salió de la casa del padre? Ese parece ser el drama de muchos. ¿El amor de su padre no logró llenar su corazón?
Lucas 15:16 dice que “deseaba llenar su vientre de las algarrobas”. Nadie puede conseguir llenarse con las cosas de este mundo.
•    Quería controlar la riqueza del padre.
•    Quería la riqueza del padre, pero no al padre.
Pregunta 2: El hermano mayor. El hermano mayor nunca salió de la casa del padre, pero no quiso entrar en la fiesta.
•    El hermano mayor también quería tener el control de la riqueza del padre.
•    Al final de la parábola se lo muestra disgustado por la manera como el padre está utilizando la riqueza.

Pregunta 3: En los dos casos el padre va al encuentro de los hijos para traerlos a la fiesta. ¿Él siempre toma la iniciativa?
Siempre:
Gén. 3:9: ¿Dónde estás?
Luc. 15:4: Jesús busca la oveja perdida.
Luc. 15:8: La búsqueda diligente de la dracma perdida.
Luc. 15:28: “Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase”.
Luc. 19:10: “Porque el hijo del hombre vino a buscar y salvar lo que se había perdido”.

II.    Las oportunidades perdidas
Pregunta 4: ¿Cuál es el sentido de la parábola del rico y del mendigo? (Luc. 16:19-31.
Jesús usó una historia conocida en sus tiempos para ilustrar la importancia de prepararse en esta vida, porque después de la muerte no hay más salvación.
Lázaro representa a los que desean alimentarse, estar satisfechos mientras viven.
Dios da evidencias suficientes ahora. El tiempo de aceptación es ahora.

Aplicación:
Existen dos maneras de intentar controlar a Dios.
1.    Una es rompiendo todas las reglas.
2.    Y la otra es cumpliendo todas las reglas y siendo muy, muy, muy bueno.
    Yo seré bueno, y Dios deberá responder mis oraciones.
    Yo seré bueno, y Dios estará obligado a darme una vida buena.
    Yo seré bueno, y Dios tendrá que llevarme al Cielo.
Entonces Jesús puede ser mi ayudador, mi guía y mi amparo, etc. Pero no mi Salvador. De esa manera yo seré mi propio Salvador. Es claro que un cristiano tiene que obedecer las leyes, pero por motivos completamente diferentes. Es claro que entendemos lo que es estar perdido como el hermano menor, viciado, perdido en los placeres del mundo, etc. Pero estar perdido de la forma del hermano mayor es mucho más peligroso, porque el hermano menor sabía que estaba lejos del padre, pero el hermano mayor no lo sabía.
Todas las iglesias tendrán un hermano mayor y un hermano menor. Aún más, cada uno tiene un hermano mayor y un hermano menor dentro de sí.

Creatividad:
Existe una marca distintiva del hermano mayor:
Él desprecia al hermano menor. Ahora entendemos por qué se fue, pero los hermanos mayores son pésimos evangelistas. Sólo cuando comprenden el evangelio, usted buscará la salvación de los perdidos. La salvación es un acto de amor. Así, el evangelio le da humildad y coraje. Usted no necesita un curso de evangelismo para ser evangelista. Usted necesita del evangelio de Jesús para proclamar su amor a otros.